viernes, 17 de abril de 2015

¡Se me secó el cerebro!


Tal vez te ha pasado que necesitas una buena idea para una tarea, tu tesis, una presentación de trabajo, responderle a tu jefe o a tu hijo adolescente y pareciera que tu cerebro se fue de vacaciones. Es como si se secara el cerebro en el momento justo en el que requieres de tus poderes creativos.

Pues si esto te suena familiar aquí te comparto algunas ideas para “rehidratar” el cerebro y llamar de vuelta la creatividad.

  1. Sácale la vuelta a la rutina. A tu cerebro y al mío les gusta lo conocido; las rutinas nos brindan seguridad y la práctica hace al maestro… sin embargo aprendemos de lo diferente, con lo distinto generemos nuevas conexiones neuronales, nos asombramos y nos volvemos más creativos. Así que búscate un camino diferente al trabajo, charla con gente con quien no lo haces normalmente, prueba platillos distintos, aprende cosas nuevas. ¡En la variedad está el gusto!
  2. Haz que tu crítico interno guarde silencio un ratito. Seguro conoces esa voz interior que evalúa, critica y dice cosas como “no va a funcionar”, “eso es absurdo”, “ni lo intentes, va a salir mal” y le encanta decirlo cuando quieres ser creativo. Pues toma una respiración profunda y respóndele “shhhhhhhhh”; con esto no quiero decir que no sea inteligente evaluar las ideas, por supuesto que lo es, pero un poco después: primero genera la mayor cantidad de ideas que puedas, atrévete a pensar en algunas absurdas, descabelladas, imprácticas, pequeñas y grandes y sólo cuando ya hayas hecho una buena lista entonces sí: revísalas, evalúalas y deja que esa voz (que también es inteligente) opine.
  3. Mueve tu cuerpo. Es curioso pero una de las mejores maneras de movilizar la mente es moviendo el cuerpo; si tienes un bloqueo creativo sal a caminar, haz un poco de ejercicio, estírate, da algunos brincos, respira suave y profundo y verás como pronto el cerebro regresa de sus vacaciones. 
  4. Explora distintas perspectivas. Juega e imagina como se ve la situación en la que quieres ser más creativo desde ojos –y mentes- diferentes. ¿Qué pensaría de eso tu papá? ¿Cómo lo vería un niño de 4 años? ¿y Carlos Slim, Marco Polo, tu vecino raro? ¿Qué se le ocurriría a Steve Jobs, Nelson Mandela, Benito Juárez o Angelina Jolie? Ponte por lo menos tres cerebros distintos y juega a usar su inteligencia, tal vez te sorprendas.


¡Que tengas una gran semana, que nuestros cerebros sonrían y sus dendritas florezcan!
 

Sergio Hernández Ledward

y en twitter: @checoequis