viernes, 18 de diciembre de 2015

Preguntas

No podemos enseñarle nada a la gente, sólo podemos ayudarles a descubrir lo que hay en su interior.
Galileo Galilei
Siempre he sido fastidiosamente preguntón, lo fui de niño y lo sigo siendo ahora. Cuando no se, pregunto, cuando se, pues pregunto más.
En estos días he estado dando un taller de Programación Neurolingüística y Coaching para tutores en una universidad y mucho de lo que hemos estado platicando ha sido sobre las preguntas y su poder. Y es que sin duda hay de preguntas a preguntas: útiles, absurdas, imaginativas, limitadoras, confusas y poderosas.
Tal vez puedas recordar la época de exámenes durante tus años de estudiante. Si las preguntas que te hacían eran claras entonces sólo dependía de tu conocimiento responderlas, pero si el maestro no sabía formularlas y las preguntas eran confusas entonces estabas en un mayor aprieto.
Pero aquí la cuestión es ¿qué tipo de preguntas te haces a ti mismo? – Una pregunta es como una linterna, lleva a tu mente a iluminar cierta parte de tu experiencia… y como al cerebro le gustan las linternas, los retos y las preguntas se pondrá a buscarle respuesta. Así que es fundamental que te hagas buenas preguntas. Considera la diferencia entre hacerte estas preguntas (y responderlas mentalmente)
¿Cuál es el principal problema que tienes? ¿Cuándo se originó? ¿De qué maneras te afecta? ¿Qué va a pasar si no lo resuelves? ¿Por qué no has sido capaz de resolverlo todavía?
Si te fijas, no son preguntas muy buenas. Se centran en el problema, generan sensaciones de disgusto y frustración, y no ayudan a encontrar una solución. Ahora considera las siguientes:
¿Cuál es una de tus metas más importantes? ¿Cómo te vas a dar cuenta cuando la hayas logrado? ¿Cómo te va a beneficiar alcanzarla? ¿Cuáles de tus habilidades usarás para lograrla? ¿Qué puedes hacer para disfrutar tu camino hacia ella? Se sienten completamente diferente, ¿verdad? Estas preguntas se centran en soluciones y recursos. Ponen la linterna en lo que quieres que crezca.
Algunas características de las preguntas poderosas es que se centran en la solución, cambian la perspectiva, generan descubrimientos, generalmente son abiertas y conducen a la acción. Así que aquí te dejo tres preguntas como regalo:
¿Cuáles son los sueños, anhelos y metas que laten en tu corazón?
¿Qué pequeño o gran acto de generosidad puedes hacer hoy?
¿Qué puedes hacer para saber más de algo que te parezca interesantísimo?

Muy felices fiestas y yo me pregunto ¿cuál será la sorpresa más deliciosa que nos espera en estos días?

Sergio Hernández Ledward
y en twitter: @checoequis